miércoles, 12 de septiembre de 2012

La Oscuridad


“Si estás en días oscuros, cobíjate en la oscuridad; cuando llegue el resplandor, acuérdate de aquellos días perros. La tristeza así como viene en su carro de mitos, se va por el orificio de la ducha; son síntomas de la vida, que nos lo quiere poner difícil, porque somos hombres para la dualidad, unas veces estamos arriba de los campanarios y otras bajamos a los avernos del Can Cerbero. Yo aconsejo que no nos dejemos arrastrar por esa oscuridad que no sabemos muy bien de donde viene, a veces de ninguna parte y que no nos la merecemos; cuando ella venga, acudamos a las mantas y metamos la cabeza debajo de ella, ya pasará; recordemos que el día pasa con su estrechez de manos y que al día siguiente siempre llueve, proporcionándonos el olor suficiente como para volver a sentirnos puros y brillantes, como somos nosotros, como nos deja sitio el mundo en que vivimos; no nos lamentemos demasiado de la melancolía, pues ésta es una hija de puta que sólo se presenta para disfrazar la cocina con luces negras y con muertos asesinados, pero el hombre está hecho para la alegría, para el instante lúcido, para la adivinación de la cultura y el despido del castigo. Vivamos siempre con la cabeza bien alta cuando lo demoníaco nos presente sus peores trapos bordados con la electricidad del verdugo. El mañana siempre existe y es ahí donde debemos recordar lo que sucedió ayer, mofándonos de lo ocurrido, batiendo los dientes y pensando que el amor nos salva de la cama o del sofá donde el tiempo parece que, como el agua de un lago, se ha estancado. Seamos felices de ser infelices, porque es éste el juego y no hay más, sino haber nacido pájaro o roca de acantilado.”

viernes, 13 de enero de 2012

Sobre los cuarenta años...

Ni vamos de vuelta de ningún sitio
ni hemos llegado tarde de ninguna parte.
Se va llenando el pozo de los
recuerdos y la experiencia
aun esta por llegar.

Las metas son sueños
que se viven sin
tocar lo tangible.

Se descubre que las matemáticas
no es una ciencia exacta y que
uno mas uno casi nunca suman dos.

Que no hay que morir para subir
al cielo por que al darnos a la
mujer Dios nos trajo el Edén.
El pecado y muchas cosas mas.
Y cuando se apaga la luz con
sus jaquecas ellas te dejan
a dos velas.

Que nunca esperes mas de lo que
tu das. Dalo todo por nada y seras
mas feliz.

Que el usted que te dice
el joven que te pregunta
presenta un muro infranqueable.

El tiempo pasa con huella
mira a tus hijos y en el
espejo veraz tu reflejo.

La vida se reduce a pequeños
momentos y la linea entre el
allá y el acá es muy fina.
Cuida tus pasos.

¿Mi futuro? Ver crecer a mis hijos.
 Pero pronto amanecerá y los
hombres como lobos empezaremos
a devorarnos.